Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

El periodismo que yo quiero

Acerca de

Mi primer blog; una buena y rica experiencia para intercambiar información con mis colegas periodistas; una ventana al mundo para desarrollar esta gran profesión que comienza para mí ...

Búsqueda

Sindicación

Añadir a Feedness
RDF XML ATOM

Créditos

Diseñado por Studio.st
Online gracias a Bitacoras.com

Jueves, 01 de diciembre de 2005

CUESTIÓN DE IDENTIDAD

Evidentemente soy una chica posmoderna. Nací durante los años de resurgimiento de la democracia, época en que los argentinos queríamos arrancar de nuestra mente los malos recuerdos y, en un momento en que el mundo estaba mutando. La posmodernidad (y qué vendrá después de ésta…) irrumpió en todos los ámbitos de la vida cotidiana de las personas. Pero cuando una vez una profesora, en la universidad, nos preguntó qué era ser posmodernos, caí en la cuenta de que yo debería de ser una persona fría, sin valores, hedonista y descreída del mundo; ésas eran al menos las características que pintaba la posmodernidad. Yo no me siento así, o al menos no me doy cuenta. Todo pasa por una cuestión de identidad.

Están quienes dicen que la identidad de las personas no cambia. Con lo que no estoy de acuerdo en su totalidad; porque ¿qué supone la identidad? Identidad puede definirse como una continuidad con cambios; una persona puede atravesar por diversos momentos en su vida que la hagan adoptar una u otra actitud. Por supuesto, la materialidad de la persona no cambia, pero su forma de pensar y de ser sí. De hecho, identidad tiene más que ver con el estar que con el ser. De más está decir que vivo en el país del tango, la chacarera y el locro, pero más me identifico con la sprite y la música pop. A eso llamo yo presencia de interculturalidad, rasgo intrínseco de la posmodernidad y la globalización.

Y es el concepto de identidad el que nos hace pensar que lo otro, lo que es diferente a uno, es malo o peligroso, pero lo que no asimilamos es que esa alteridad es constitutiva del Yo, tanto individual como cultural. Esta constitución no se da en un espacio y tiempo determinados, sino que es un proceso incesante y discontinuo. Y se nos hace difícil pensar que identidad supone la presencia del otro, de lo diferente; se trata de una relación de multiplicidad que supone lo tuyo, lo mío, lo nuestro.

Por: Fernanda Gonzalez | PERIODISMO | Comentarios (0) | Referencias (0)

Comentarios

Comentar


Recordar datos

LaInformacion.com lainformacion.com - Medio Oficial de los Premios Bitacoras 2009